18Ene/26

Santi Aldama y los españoles en la NBA: enero de 2026

En enero de 2026 Santi Aldama sigue siendo una de las mejores noticias del baloncesto español en la NBA. Lleva su quinta temporada en Memphis y ha renovado por tres años y 52 millones de dólares; en la cancha promedia 14,1 puntos y 6,7 rebotes y es la tercera opción anotadora del equipo aunque sale desde el banquillo. Su nombre suena con fuerza para el premio al mejor sexto hombre de la temporada.

Lo que más me llama la atención no son solo los números sino el rol que ha ido ganando. Él mismo lo ha dicho: cada vez tiene más el balón en las manos y eso se nota. Los Grizzlies le buscan en posiciones de creación, no solo como tirador o como hombre de rebote. Eso es lo que distingue a un jugador que “cumple” de uno que puede llevar peso en los momentos decisivos. Aldama ha pasado de ser un proyecto a ser un pilar del equipo.

No es el único español que está dando que hablar en la NBA este mes. Hugo González, rookie llegado desde el Real Madrid a Boston, metió un triple ganador con un segundo en el reloj ante Brooklyn en un partido que acabó en doble prórroga. Diez puntos con porcentaje perfecto, siete rebotes y un tapón: una noche para el recuerdo. Los Celtics están dándole minutos y él está respondiendo. Ver a canteranos de la ACB dar el salto y aguantar el tipo en la mejor liga del mundo es lo que nos faltaba después de la generación de los Gasol, Ricky y compañía.

El baloncesto español sigue exportando talento. Aldama en Memphis, Hugo en Boston, y en la ACB la temporada sigue con el Madrid liderando, la Copa del Rey con un Madrid-Unicaja en cuartos que promete y la Euroliga con nuestros equipos en la pelea. Enero de 2026 deja un buen sabor: los que se fueron a la NBA están creciendo y los que se quedan aquí mantienen el nivel. Ojalá siga así.

15Dic/25

Los cambios de reglamento del baloncesto en España a lo largo de la historia

Los cambios de reglamento en el baloncesto español no son solo anécdotas de manual: han definido cómo se juega, cómo se entrena y qué espectáculo vemos en la cancha. Aquí repaso los que más han marcado la historia en España, cuáles han sido controvertidos y cuáles, en mi opinión, han mejorado o empeorado el deporte.

Los cimientos: de la FEB a la ACB

Antes de hablar de reglas concretas conviene recordar el cambio institucional más gordo: el paso de la Liga Española de Baloncesto (FEB) a la Liga ACB en 1983. Los clubes se desligaron de la federación y crearon una competición privada, al estilo de otras ligas profesionales. Eso no es un cambio de reglamento en sí, pero condicionó todo lo que vino después: la ACB ha ido alineándose con FIBA y, en no pocas cosas, ha probado antes que el resto de Europa normas que luego se han extendido o matizado.

En la antigua Liga Nacional se permitían los empates: un punto por partido. No había prórrogas obligatorias como ahora. El resultado podía ser 72-72 y se daba por bueno. A mí me parece que quitar el empate fue un acierto. El baloncesto gana en dramatismo cuando tiene que haber un ganador; la prórroga obliga a decidir y evita pactos tácitos en las últimas posesiones. Otra herencia de aquella época era el límite de un solo jugador extranjero por equipo. Con el tiempo se fue ampliando hasta la normativa actual. Aquí mi opinión es matizada: la apertura elevó el nivel y la visibilidad de la liga, pero también hizo que muchos equipos dependan de un puñado de figuras foráneas y que la cantera a veces cuente menos de lo que debería. El equilibrio entre identidad local y calidad es difícil; no creo que haya una regla mágica, pero sí que conviene no olvidar la formación.

El reloj de posesión: de 30 a 24 segundos

En España y en el baloncesto FIBA el reloj de ataque pasó de 30 a 24 segundos en la temporada 2000-2001. La NBA llevaba ya décadas con 24 segundos (desde 1954); en Europa se mantuvo mucho tiempo el límite de 30. El objetivo era claro: más posesiones, más ritmo, menos partidos trabados en medio campo.

En mi opinión, este cambio mejoró el deporte sin duda. Los partidos ganaron en fluidez y en número de acciones. Obligó a los entrenadores a montar ataques más rápidos y a los jugadores a tomar decisiones en menos tiempo. Es verdad que se perdió parte del juego de posiciones pausado que tanto gustaba a puristas, pero el espectáculo y la tensión crecieron. Los datos en España mostraron un aumento claro de puntos por partido. No recuerdo que generara una controversia grande entre aficionados; donde más se notó fue en los cuerpos técnicos, que tuvieron que adaptar esquemas y rotaciones. Un cambio que yo mantendría tal cual.

La línea de tres puntos: el triple que dividió opiniones

La línea de tres llegó al baloncesto FIBA en 1984 a 6,25 metros. En España se jugó con esa distancia durante años. En 2010 la ACB (y FIBA) la alejaron a 6,75 metros, estrenándose en la Supercopa de Vitoria. Además se modificó la forma de la línea en los laterales (zona recta a 90 cm de la banda). La idea declarada era abrir el juego, reducir el peso de los “especialistas” de triple y hacer el baloncesto más variado.

Este es uno de los cambios más controvertidos de los últimos años. La polémica no fue tanto por el concepto como por los efectos: estudios posteriores (por ejemplo los del profesor Julio del Corral con datos ACB) mostraron que en las primeras temporadas con 6,75 la anotación bajó en torno a 3,6 puntos por partido. Es decir, el objetivo de “más puntos” no se cumplió al principio; lo que sí pasó es que los triples se encestaron menos y el juego se desplazó algo más al interior. Con el tiempo los equipos se han adaptado y los porcentajes desde la nueva distancia han mejorado, pero la transición fue dura para muchos bases y escoltas acostumbrados a tirar desde 6,25.

Mi valoración: el alejamiento a 6,75 me parece positivo a medio plazo. Favorece a jugadores más completos y penaliza a los que solo viven del triple corto. El juego interior y el tiro medio han recuperado algo de protagonismo. Lo que sí echo en falta es un debate público más claro cuando se toman estas decisiones: explicar que puede haber un periodo de adaptación y que los “resultados” no son solo la suma de puntos, sino también el tipo de juego que se quiere fomentar.

La zona y la regla de los tres segundos

La regla de tres segundos en zona (ofensiva) nació en Estados Unidos en 1935 para evitar que los pívots se pasaran el partido plantados bajo el aro. En Europa y en España se ha aplicado desde hace décadas. Lo que no todo el mundo recuerda es que en la NBA se añadió una versión defensiva de los tres segundos (principios de los 80), para limitar que los defensores se queden en la pintura sin marcar a nadie. En FIBA esa regla defensiva no existe tal cual; aquí se sigue jugando con la zona ofensiva de tres segundos y con las normas FIBA sobre defensa.

Opinión: la regla ofensiva de tres segundos me parece imprescindible. Sin ella el baloncesto se convertiría en un bloqueo constante bajo canasta y se perdería movilidad. La defensiva de tres segundos (estilo NBA) genera debate: unos dicen que evita que los equipos taponen la zona con un pívot gigante; otros que complica el arbitraje y que en FIBA el juego ya está suficientemente regulado. Yo no la echaría en falta en la ACB; el baloncesto europeo tiene otra filosofía de defensa y no creo que importar esa regla tal cual mejorara el espectáculo de forma clara.

Los 8 segundos para cruzar de pista

En reglas FIBA el equipo tiene 8 segundos para pasar de pista trasera a delantera (en NBA son 8 también). Antes en algunos reglamentos se hablaba de 10 segundos. La reducción va en la línea de lo que comentaba con el reloj de 24: acelerar, evitar que el equipo con ventaja “congele” el balón en su campo y obligar a subir con cierto ritmo.

Para mí es un cambio coherente y bueno. No ha sido tan mediático como el triple o el reloj de 24, pero refuerza la idea de un baloncesto en movimiento. Las violaciones de 8 segundos son relativamente raras; cuando se pitan, suelen ser por presión defensiva, lo cual premia a los equipos que presionan bien. No le veo inconveniente.

Saque rápido y transparencia arbitral (ACB reciente)

En las últimas temporadas la ACB ha introducido dos tipos de cambios que han dado que hablar.

El primero es el saque rápido: durante los primeros 38 minutos, en saques de banda o de fondo en campo propio no es obligatorio que el árbitro toque el balón; el equipo puede sacar en cuanto tenga el balón y el lugar correcto. Eso reduce parones y acelera el juego. En mi opinión, mejora el espectáculo sin alterar la esencia. Los últimos dos minutos siguen con el protocolo habitual para evitar que se gane tiempo de forma irregular. Me parece un equilibrio acertado.

El segundo es la transparencia en el Instant Replay: en la temporada 2024-25 se permite escuchar en directo las deliberaciones de los árbitros cuando revisan una jugada en vídeo. Es un cambio que no afecta a la regla en sí sino a cómo se vive el arbitraje. A favor: el aficionado entiende mejor por qué se toma una decisión y se reduce la sensación de “arbitraje en la sombra”. En contra: puede generar más polémica si lo que se oye no convence a una parte del público, y en algún momento puede resultar repetitivo. En conjunto lo valoro como positivo: más información suele ser mejor que menos, y obliga a los árbitros a ser claros en sus razonamientos.

Otras novedades: tiempos muertos y saque desde pista contraria

Recientemente la ACB ha permitido que tras un tiempo muerto solicitado por el entrenador el saque pueda hacerse desde campo propio o desde la pista contraria, no solo en los dos últimos minutos sino durante todo el partido. Eso da más opciones tácticas: puedes sacar desde atrás para organizar o desde delante para buscar un tiro rápido. A mí me gusta: aumenta la variedad sin convertir el partido en un caos. Los entrenadores tienen que decidir más y los equipos pueden preparar jugadas específicas según el momento. No es un cambio que haya dividido mucho a la afición; ha pasado un poco desapercibido pero suma.

La zona de tres segundos y la forma de la botella

En 2010, junto con el triple a 6,75, se modificó la forma de la zona restringida (la “botella”): se amplió y se alineó más con el estándar FIBA para abrir el juego ofensivo bajo canasta y reducir los choques en el poste. El objetivo era un baloncesto más fluido y menos “apretado” en la pintura.

Mi valoración: cambio positivo. La zona anterior era más estrecha y favorecía a defensas muy compactas. La nueva forma da más espacio a los bases para penetrar y a los pívots para moverse. Se ha notado sobre todo en equipos que juegan con varios hombres grandes; no es la revolución del siglo, pero va en la dirección de un juego más legible y menos trabado.

Lo que echo en falta: claridad en faltas y uso del replay

Donde sigo viendo margen de mejora no es tanto en las reglas escritas como en su aplicación. Las faltas en los últimos segundos, los contactos en el tiro de tres, el “block/charge” y las salidas de balón siguen generando polémica casi cada semana. No creo que la solución sea añadir más reglas, sino arbitrar con criterio estable a lo largo de la temporada y ser muy claros con qué se considera falta en el último minuto y qué no. El replay está bien para corregir errores evidentes, pero no puede sustituir un criterio arbitral sólido en el resto del partido.

También echo en falta un debate más abierto cuando la ACB o la FEB proponen cambios: explicar el porqué, los datos que se han mirado y qué se espera que pase en dos o tres temporadas. Así la afición puede opinar con más fundamento y no todo se reduce a “siempre cambian algo”.

Instant Replay y “challenges”: ¿hasta dónde revisar?

La ACB ha ido incorporando el uso del vídeo para revisar jugadas dudosas: canastas en el tiempo, faltas en el último segundo, balones que tocan el aro o no. En temporadas recientes se han regulado también los “challenges” (retos del entrenador) y el número de revisiones que los árbitros pueden solicitar. La idea es no paralizar el partido cada dos por tres pero sí corregir errores que pueden decidir un encuentro.

Mi opinión: el replay es una herramienta necesaria en los últimos minutos y en situaciones límite. Lo que no me convence es que se extienda a casi cualquier jugada: el partido se fragmenta, el público se impacienta y a veces la decisión final sigue siendo discutible porque el ángulo de la cámara no muestra todo. Yo limitaría las revisiones a canastas válidas o no en el tiempo, faltas en el tiro de dos o tres en la última posesión, y poco más. El resto debería resolverse en directo. Los challenges del entrenador me parecen bien como freno a errores graves, pero si cada equipo tiene dos por partido y los usa de forma táctica (por ejemplo para cortar rachas del rival), se banaliza. En resumen: replay sí, pero acotado; de lo contrario el ritmo del espectáculo se resiente.

Conclusión

Los cambios de reglamento en el baloncesto español han ido en la dirección de más ritmo, más transparencia y más opciones tácticas. El reloj de 24 segundos, el saque rápido y la apertura de la zona me parecen mejoras claras. El triple a 6,75 fue controvertido y al principio incluso redujo la anotación, pero a medio plazo ha hecho el juego más equilibrado. Donde más se puede mejorar es en la coherencia arbitral y en cómo se comunican y se evalúan las normas, no en inventar más reglas. El baloncesto español ha ganado con la evolución reglamentaria; lo que toca ahora es afinar la aplicación y seguir escuchando a clubes, jugadores y afición cuando se toquen de nuevo el reglamento.

12Jul/25

Los 5 mejores jugadores de baloncesto españoles de todos los tiempos

Elegir a los cinco mejores jugadores de baloncesto españoles de todos los tiempos es una tarea que siempre genera debate. Aquí va una propuesta basada en trayectoria, cifras y peso histórico: Pau Gasol, Marc Gasol, Juan Carlos Navarro, Ricky Rubio y Fernando Martín.

1. Pau Gasol

Pau Gasol con España en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008

Trayectoria: Nacido en Barcelona en 1980, formado en el FC Barcelona. Draft número 3 en 2001 (Atlanta, traspasado a Memphis). 18 temporadas en la NBA: Memphis Grizzlies, Los Angeles Lakers (dos anillos, 2009 y 2010), Chicago Bulls, San Antonio Spurs y Milwaukee Bucks. Rookie del Año en 2002, primer no estadounidense en lograrlo. Seis veces All-Star, cuatro veces en el Mejor Quinteto de la NBA.

Cifras: En la NBA promedió 17,0 puntos, 9,2 rebotes y 3,2 asistencias en 1.226 partidos. Con la selección: dos platas olímpicas (2008, 2012), bronce (2016), oro mundial (2006), múltiples Eurobaskets. En España: tres Ligas ACB y una Copa del Rey con el Barça.

Valoración: El mejor jugador español de la historia. Dominio en poste bajo y juego de equipo, referente de una generación y abanderado de la selección en sus años dorados.

2. Marc Gasol

Marc Gasol con España en el Eurobasket 2011

Trayectoria: Hermano menor de Pau, nacido en 1985. Formado en el Barcelona y en la liga española antes de dar el salto a la NBA. Draft 48 en 2007. Memphis Grizzlies (donde se convirtió en pívot franquicia), Toronto Raptors (anillo 2019), Los Angeles Lakers. Defensive Player of the Year en 2013, tres veces All-Star, dos veces All-NBA.

Cifras: En la NBA: 14,0 puntos y 7,4 rebotes de media. Con España: oro mundial 2019, platas olímpicas, Eurobaskets. Eurobasket 2011 clave junto a Pau y Navarro.

Valoración: Uno de los mejores pívots defensivos de la década. Inteligencia, pase y lectura de juego. Pilar de la selección durante más de una década.

3. Juan Carlos Navarro

Selección española campeona del Eurobasket 2011, con Juan Carlos Navarro

Trayectoria: «La Bomba», nacido en 1980. Casi toda su carrera en el FC Barcelona (más de 20 temporadas). Breve paso por Memphis Grizzlies (2007-08). Escogido en los quintetos de la década de la Euroliga (2000-2010 y 2010-2020), MVP de la Euroliga 2009, Salón de la Fama de la Euroliga.

Cifras: Dos Euroligas (2003, 2010), dos oros en Eurobasket (2009, 2011, MVP en 2011), oro mundial 2006, dos platas olímpicas (2008, 2012). En la NBA promedió 10,9 puntos en 82 partidos.

Valoración: El mejor escolta europeo de su generación. Tiro característico («bomba»), liderazgo y decisión en momentos clave. Símbolo del Barça y de la selección española.

4. Ricky Rubio

Ricky Rubio con Cleveland Cavaliers en 2021

Trayectoria: Nacido en 1990, debutó en la ACB con 14 años (Joventut de Badalona). Euroliga con 16 años, draft 5 en 2009. Minnesota Timberwolves, Utah Jazz, Phoenix Suns, Cleveland Cavaliers. MVP del Mundial 2019 con España.

Cifras: En la NBA: base de referencia, varios récords de asistencias y robos. Con la selección: oro mundial 2019 (MVP), plata olímpica 2008, bronce 2016. Euroliga 2010 con el Barça, Copa del Rey y Liga ACB.

Valoración: Base de talento excepcional, visión y defensa. Clave en el Mundial de China 2019. Uno de los máximos referentes españoles en la NBA de los últimos años.

5. Fernando Martín

Fernando Martín, Salón de la Fama FIBA

Trayectoria: Madrid, 1962-1989. Estudiantes, Real Madrid (cuatro Ligas ACB, tres Copas del Rey, dos Recopas de Europa). En 1986 fichó por Portland Trail Blazers: primer español y uno de los primeros europeos de formación no universitaria en la NBA.

Cifras: En la NBA: 24 partidos, 22 puntos y 28 rebotes en total (paso breve por lesiones). En España y Europa: dominador en el Real Madrid. Con la selección: plata olímpica Los Ángeles 1984, plata en el Eurobasket 1983. Salón de la Fama FIBA, dorsal 10 retirado por el Real Madrid.

Valoración: Pionero absoluto. Abrió la puerta de la NBA para el baloncesto español. Físico y técnica que marcaron una época. Su trágico fallecimiento en 1989 no borra su lugar en la historia.

Fotos: Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0 / CC BY 2.0 / CC BY-SA 4.0). Atribución: Richard Giles (Pau); Christopher Johnson (Marc); Erik Drost (Ricky); La Moncloa (selección 2011); Carlos Delgado/Kadellar (Fernando Martín, FIBA Hall of Fame).

30Jul/24

España reacciona ante Grecia en París 2024 y sigue viva (84-77)

España necesitaba reaccionar después del tropiezo ante Australia en el debut. Lo ha hecho esta tarde en Lille ante Grecia: 84-77 en un partido que tuvo de todo —ventaja abultada al descanso, remontada griega, empate a siete minutos del final y un cierre de partido de los nuestros que devuelve la fe al grupo. Con esta victoria seguimos vivos en el Grupo A y dejamos a Grecia al borde de la eliminación. El viernes nos jugamos el pase a cuartos ante Canadá.

El partido arrancó con España enchufada desde el triple. Llevábamos en el cuerpo la derrota del sábado y se notó en la actitud: defensa activa, balón que circula y tiros que entran. En los dos primeros cuartos encestamos once de diecisiete triples. Once de diecisiete. Esas cifras no se ven todos los días y permitieron llegar al descanso con 49-35 en el marcador. Catorce puntos de ventaja ante un equipo en el que juega Giannis Antetokounmpo no son poca cosa. Grecia no encontraba respuesta a nuestro juego exterior y nosotros aprovechábamos cada hueco.

Santi Aldama fue desde el principio el hombre clave en la pintura y en el rebote. El pívot canario se midió sin complejos con Giannis y acabó el partido con 19 puntos y 12 rebotes. No es solo la estadística: fue el referente cuando Grecia apretó y cuando hicieron falta canastas en los minutos finales. En el otro lado, Antetokounmpo terminó con 27 puntos y 11 rebotes, pero España supo contener sus arranques en los momentos decisivos.

El tercer cuarto fue de reacción griega. Bajaron más agresivos en defensa, nos quitaron ritmo y acortaron distancias. Al inicio del último periodo la ventaja se había reducido a seis puntos y la cosa se puso seria. Grecia siguió empujando y llegó a empatar el partido a 71 con poco más de siete minutos por jugar. En esas situaciones se ve el carácter de un equipo. Podíamos haber nos venido abajo; en cambio, respondimos con un parcial de 8-0 en el que Aldama volvió a ser decisivo. Recuperamos el control del marcador y ya no lo soltamos.

Sergio Llull y Rudy Fernández aportaron experiencia y puntos en los momentos de mayor presión. Llull anotó 13 puntos y Rudy 10, varios de ellos en triples que cortaron las esperanzas griegas cuando más se acercaban. Es lo que tiene contar con jugadores que han vivido finales y partidos clave: no se esconden cuando el partido se pone feo.

En los últimos minutos Grecia intentó el triple de la desesperación con Giannis; no entró. Nosotros cerramos desde la línea de personal y el 84-77 refleja una victoria trabajada y muy importante para la moral y para la clasificación. Grecia queda con dos derrotas y prácticamente fuera; nosotros sumamos una victoria y mantenemos opciones de pasar a cuartos.

El Grupo A sigue abierto. Canadá, Australia y nosotros peleamos por los puestos que dan acceso a eliminatorias. El próximo partido, el viernes ante Canadá, será otro final. Si ganamos, dependemos de otros resultados pero nos colocamos en una posición mucho más cómoda. Si perdemos, la cosa se complica. Lo que está claro es que esta tarde hemos demostrado que podemos competir con cualquiera cuando jugamos con la intensidad y el acierto del primer tiempo y cuando respondemos con cabeza en los momentos difíciles.

Scariolo ha sabido rotar y dar minutos a quienes tenían que tenerlos. La plantilla tiene profundidad y hoy se ha notado. No podemos bajar el nivel ni un partido ni un cuarto. París 2024 sigue adelante y esta victoria ante Grecia es el mejor aviso para el resto del torneo.

Desde el banquillo se ha visto claro: cuando hemos movido bien el balón y hemos encontrado al hombre libre, los triples han entrado. Cuando hemos dejado de hacerlo, Grecia ha podido defendernos y recortar. La lección para el viernes es mantener la concentración durante los cuarenta minutos. Canadá tiene talento y físico; no nos podemos permitir bajones como el del tercer cuarto de hoy.

Para los aficionados que llevamos años siguiendo a la selección, ver a Aldama asumir el peso del juego ante un rival como Giannis da esperanzas. La generación que viene está llegando y hoy Santi ha demostrado que puede ser el referente interior que necesitamos en los próximos años. Rudy y Llull no van a estar siempre; hace falta que los que vienen detrás den este tipo de pasos al frente. Hoy el balance entre veteranía y juventud ha funcionado.

Grecia se va del partido con la amargura de haber estado a un triple de dar la vuelta al partido y de haber dejado escapar una oportunidad de oro. Para nosotros, la noche de Lille deja un sabor mucho más dulce: hemos respondido después de un mal debut y seguimos con vida en los Juegos. El viernes toca otro partido decisivo. A por Canadá.

27Jul/24

España cae ante Australia en el debut en París 2024 (92-80)

España estrenó ayer su participación en el torneo de baloncesto masculino de los Juegos Olímpicos de París 2024 con una derrota ante Australia, 92-80. El partido se disputó en el Pierre Mauroy de Lille ante unas 27.000 personas. La sensación no es de drama, pero sí de que hay que corregir cosas si queremos optar a cuartos.

Los australianos nos han ganado el pulso en los últimos años en citas internacionales, y ayer volvieron a demostrarlo. Nos han dejado de ver como la bestia negra que éramos hace un tiempo; ahora son ellos los que llegan con la mentalidad de ganar el duelo. Nos costó frenar su juego exterior y su ritmo, y al final el marcador reflejó su mejor tarde.

Scariolo y los nuestros tenemos por delante a Grecia y a Canadá en el Grupo A. Perder el primer partido no echa a nadie del torneo, pero obliga a ganar al menos uno de los dos que quedan para soñar con la fase eliminatoria. El próximo choque, ante Grecia y su estrella Giannis Antetokounmpo, se antoja decisivo. Hay que dar la vuelta a la página y salir con otra actitud.

08Ago/21

Balance de España en Tokio 2021: fin de ciclo y despedida de una generación

Se cierran hoy los Juegos Olímpicos de Tokio y toca hacer balance de lo que ha dado de sí la selección española de baloncesto. No hay medalla esta vez, pero tampoco nos vamos con la sensación de haber dejado nada en el tintero.

El martes 3 de agosto nos despedimos en cuartos de final ante Estados Unidos (81-95). Llegamos al descanso empatados, habíamos llegado a ponernos diez arriba en el segundo cuarto, pero en la segunda mitad el talento y el físico americano nos pasaron factura. Kevin Durant firmó 29 puntos; por nuestra parte, Ricky Rubio se despidió con 38, récord histórico de un español ante USA en unos Juegos. Sergio Rodríguez y Willy Hernangómez también estuvieron a la altura. Lo que duele no es el resultado, sino saber que era la última vez que veíamos a Pau y Marc Gasol con la camiseta roja.

Esta selección llevaba tres Juegos seguidos subiendo al podio: plata en Pekín 2008 y Londres 2012, bronce en Río 2016. En Tokio el ciclo se cierra. No es fracaso: es el fin de una generación que ha llevado el baloncesto español a lo más alto. Scariolo y los suyos han dejado todo sobre la pista.

Tokio 2021 queda atrás. Gracias a los que se van y ánimo a los que vienen. París 2024 ya está en el horizonte.

26Jul/21

España arranca Tokio 2021 con victoria ante Japón (88-77)

El 26 de julio de 2021 la selección española de baloncesto estrenó su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio con una victoria clara ante Japón, 88-77. Era el partido que muchos estábamos esperando: el debut con la camiseta roja en la cita olímpica, un año después de lo previsto por la pandemia.

Scariolo sacó un quinteto de garantías y España controló el encuentro desde el primer cuarto. Los anfitriones intentaron plantar cara con su juego rápido y algún acierto desde el perímetro, pero la experiencia y el talento de nuestra selección se impusieron. Ricky Rubio y los Gasol marcaron las diferencias cuando hacía falta, y el banquillo aportó lo suyo para cerrar el marcador.

Lo importante en un debut no es solo sumar la victoria, sino salir del partido sin lesiones y con las ideas claras. En ese sentido, el estreno fue positivo. Quedaban por delante Argentina y Eslovenia en el grupo, y todo el mundo sabía que Luka Doncic iba a ser el gran obstáculo para cerrar la primera fase en lo alto. Pero eso sería unos días después.

Aquella noche del 26 de julio, lo que quedó claro es que España había llegado a Tokio para competir. El bronce de Río 2016 estaba en el recuerdo y el equipo quería volver a pelear por las medallas. Este triunfo ante Japón era solo el primer paso.

19Abr/20

Los 7 mejores equipos de la NBA de la historia

En la NBA hubo equipos espectaculares durante la historia, y no hablamos a que ese conjunto es bueno y grande siempre, hablamos a un conjunto de un año concretamente, puesto que en esa competición el más destacable puede ser el peor al año siguiente. Hoy deseamos llevar a cabo una recolección de los superiores equipos de la NBA de la historia, escuadras históricas que comentamos con el año que corresponde en cada caso.

Estos son los especiales equipos de la NBA de la historia

1. Chicago Bulls (1996)

Es realmente difícil no poner en el 1° puesto a los Bulls de Michael Jordan, el más destacable jugador de siempre. 72 victorias en la temporada, y solo 10 derrotas, datos que fueron récord hasta que los igualaron los Golden State Warriors de 2016 que se han quedado sin el anillo. Además de Jordan, players como Dennis Rodman, Ron Harper, Toni Kukoc o Steve Kerr formaron uno de los especiales equipos de la historia.

2. Golden State Warriors (2017)

El fichaje de Kevin Durant mejoró un conjunto que ya de por sí era una bestia en la pista y que el año previo se había quedado sin anillo tras perder en las finales contra los Cleveland Cavaliers de LeBron James.

3. Boston Celtics (1986)

Hasta los 80 nos remontamos para evocar a uno de los especiales equipos de la NBA de siempre, los Celtics dirigidos por Larry Bird y que contaban en sus filas con jugadorazos como Kevin McHale, Danny Ainge, Dennis Johnson o Robert Parish, etc. Un conjunto campeón con todo merecimiento tras cargarse en los playoffs a los Bulls de Jordan (joven Jordan), y a los Houson Rockets en las finales.

4. Los Angeles Lakers (1987)

Las finales de ese año fueron brutales con estos Lakers y los Celtics que venían de ganar el anillo el año previo, con Larry Bird a la cabeza. Los angelinos contaban con un conjunto de ensueño con Magic Johnson, Kareem Abdul Jabbar, James Worthy, Byron Scott y otros varios que formaron un conjunto que era pura dinamita para los oponentes.

5. Milwaukee Bucks (1971)

El mítico Kareem Abdul-Jabbar llevó a los Bucks a ser un conjunto campeón, además de a ser uno de los especiales equipos de la NBA de siempre. Con él en el conjunto, los Bucks consiguieron una enorme marca de 66 victorias, además de un sendero a la final con solo dos derrotas en playoffs y con un deslumbrante 4-0 en las finales a los Bullets.

6. Chicago Bulls (1992)

Irrealizable no nombrar de nuevo a los Bulls, con un Michael Jordan que crecía de forma incontenible hacia lo verdaderamente prominente del baloncesto. El anillo se lo pusieron por medio de 67 victorias en liga regular y unos playoffs en los que vencieron a Miami, New York y Cleveland, además de Portland en las finales.

7. Philadelphia 76ers (1967)

No podíamos omitir en esta lista al grupo que lideró hacia el triunfo el enorme Wilt Chamberlain, uno de los especiales que vimos en este deporte. Consiguieron 68 victorias, todo un récord por ese momento y con un equipazo plagado de enormes anotadores, como nuestro Chamberlain, Billy Cunningham, Dave Gambee, Hal Greer o Chet Walker. En los playoffs acabaron con los Boston Celtics, que venían de ganar los últimos 8 títulos.